Estado de Balansiya

 
 
 
 
El Estado de Balansiya es el estado establecido por Rodrigo Díaz de Vivar en la ciudad de Balasiya (antigua Valentia romana) y sus alrededores en el año 1094, que duró hasta el 1102 y a vuelto a resurgir en 2021.
 
Estado de Balansiya

 (1094) Bandera

1094-1102- 2021...

Bandera (2021) 

Ubicaci³n de
Algunas de las localidades bajo dominio del Cid en el Señorío de Valencia (1094-1102), sobre un mapa actual
Capital Balansiya
Idioma principal Todos
Religión Libertad de Culto
Gobierno No hay
Lideres  
     * 1094 - 1099 Rodrigo Díaz

    * 1099 - 1102

    * 1229 - 1238

* 2021.......

Ximena Díaz

Zayyan Ibn Mardanish

Zayan Díaz y Xuanxo

Historia  
 • Rescate de Balansiya por Rodrigo Díaz 1094

 • Ximena Díaz y su Corte abandonan Valencia

Zayyan Ibn Mardanish

Zayan Díaz y Xuanxo retoman el legado de Balansiya

1102

1229 - 1238    

 

2021...

Mapa de la península a finales del siglo XI, con el Señorío de El Cid

Historia

Rescate

Hacia comienzos de noviembre de 1092 Ruy se instaló en los montes de Cebolla, empleándo este lugar como centro de operaciones, ese verano comenzó a cercar Balansiya. En septiembre del año 1093, cambió de campamento y se instaló en la Roqueta. Los golpistas Balansiyanos en situación de peligro extremo, solicitaron un ejército de socorro almorávide, que fue enviado al mando de al-Latmuní y avanzó desde el sur de la capital del Turia hasta Almusafes, a veintitrés kilómetros de Valencia, para seguidamente volver a retirarse. El estrecho cerco se prolongaría por casi un año entero, tras el cual Balansiya se vio obligada a capitular el 17 de junio de 1094. El Cid tomó posesión de la ciudad, titulándose «Príncipe Rodrigo el Campeador» e instalándose en la ciudad.

El diploma de dotación de la catedral de Valencia, firmado por el mismo Rodrigo Díaz

Consolidación y expansión

Los almorávides intentaron recuperar Balansiya y a mediados de septiembre de ese mismo año un ejército al mando de Abu Abdalá Muhammad , sobrino del emperador Yusuf, llegó hasta Cuart de Poblet, a cinco kilómetros de la capital, y la asedió, pero fue derrotado  tras la batalla de Cuarte, desarrollada el 21 de octubre del 1094 entre los pueblos de Mislata y Cuart de Poblet, próximos a la ciudad.

Ruy consiguió aliarse con el nuevo rey de Aragón Pedro I, que había sido entronizado poco antes de la caída de Balansiya durante el sitio de Huesca, y tomó el Castillo de Serra y Olocau en 1095.

Realizando una politica de pactos en que la Paz fuera la protagonista.

Para que la Paz fuera total, Ruy y Yusuf, llegan a un acuerdo de no agresión enre Almoravides y Balansiyanos, siendo unos años de paz y sosiego hasta la muerte del de Vivar. A fines de 1097 Almenara pasa a formar parte de Balansiya y poco despues Murviedro, con lo que consolidaba su dominio sobre la que había sido anteriormente taifa de Balansiya.

También en 1098 consagró la nueva Catedral de Santa María, reformando la que había sido mezquita aljama.  Respetando de esta forma tanto a creyentes cristianos, como musulmanes, e incluso a personas que no procesaban ninguna religión. Había situado a un francés, Jerónimo de Perigord, al frente de la nueva sede episcopal, mientras de la mezquita estaba al frente en detrimento el antiguo metropolitano mozárabe o sayyid almaá¹­ran. En el diploma de dotación de la catedral de fines de 1098 Rodrigo se presenta como «princeps Rodericus Campidoctor», considerándose un soberano autónomo pese a no tener ascendencia real.

... después del rescate de Balansiya, todos los esfuerzos de Rodrigo se orientaron hacia la consolidación de su independencia señorial, hacia la constitución de un principado soberano desvinculado de la tutela secular del rey de Castilla así como de la tutela eclesiástica del arzobispo                                                                                       Georges Martin, 

Establecido ya en Balansiya, se alió con Ramón Berenguer III de los Condados Catalanes y pactó la no agresión con León.. Las alianzas militares se reforzaron con todos los reinos y taifas vecinas.El año antes de su muerte (1098) se casaron sus hijas con altos dignatarios: Cristina con el infante Ramiro Sánchez de Pamplona María con el conde de Barcelona Ramón Berenguer III.

Ximena 

Tras su muerte el 10 de junio de 1099, su esposa Ximena, convertida en señora de Valencia, continuo con el acuerdo de no agresión con los almorávides y mantuvo la paz durante 3 años, hasta que en mayo del 1102 cuando su yerno Ramón Berenguer III, y su tio el rey Alfonso VI de León, consideraron que habia qie incorporar Balansiya a sus reinos. Por ello los almorávides rompieron el acuerdo de no agresión que tenian con la ciudad y entraron el 4 de mayo de 1102 ordenando Ximena la evacuación de la ciudad de los habitantes que quisiesen.  El día después, 5 de mayo de 1102 Balansiya cayó en poder de los almorávides al mando de su caudillo militar Mazdali.

Los restos de Ruy fueron evacuados y salieron de Balansiya entre aplausos y acompañados por una comitiva almoravide, hasta Siete Aguas. Allí continuaron el camino hasta San Pedro de Cardeña donde fué enterrado.

Alfonso VI quemó Balansiya para que los almorávides no aprovecharan todo lo que Ruy habia realizado.

Los almorávides (1102-1144)

Pero el imperio almorávide entró en decadencia tan rápidamente como se había constituido. Alfonso el Batallador de Aragón había aprovechado la carencia de cohesión de los almorávides para tomar Zaragoza (1118), Calatayud (1121) y Daroca (1122).

Las subidas de impuestos para reforzar las murallas defensivas en distintos sitios del territorio almorávide provocó los primeros disturbios y se puso de manifiesto la disconformidad creciente de al-Ándalus con sus gobernadores almorávides. Uno de ellos fue el alcalde sevillano Alí ibn Majjuz, el cual huyó de al-Ándalus al valle del Ebro, donde pactó una alianza con el rey Alfonso el Batallador para saquear y ocupar la tierra de Valencia, del mismo modo que lo había hecho pocas décadas antes.

Los almorávides respondieron enviando un poderoso ejército recién llegado del norte de África, que se unió a los jinetes africanos de los gobernadores de Córdoba y Murcia con el objetivo perseguir el rebelde Ibn Majjuz y Alfonso I. La batalla tuvo lugar el 1129 en el castillo de los Alcalans (Montserrat), y de allí salieron derrotados los almorávides. Según el poeta hispanomusulmán Ibn al-Abbar, la desastrosa derrota de los Alcalans hizo perder popularidad a los almorávides en al-Ándalus y derivaría en la proclamación de los segundos reinos de taifa en la franja oriental de al-Ándalus (a partir de 1144 en Valencia).

Mientras tanto, en tierras cristianas, en 1134 había muerto Alfonso el Batallador y le había sucedido su hermano Ramiro el Monje; su hija Petronila casó con Ramón Berenguer IV, que gobernó en nombre de su suegro (quien, a pesar de retirarse a un monasterio, conservó la dignidad real hasta su muerte). Durante este tiempo Ramón Berenguer IV tomó Tortosa (1148), Lérida y Fraga (1149) y concertó con Alfonso VII de Castilla el Tratado de Tudilén (1151), por el cual se adjudicaba la futura conquista de Valencia y Murcia a los reyes aragoneses.

Revuelta local contra los almorávides (1144-1147)

Moneda acuñada por el gobernador almorávide Yahya ibn Ganiya entre 1145 y 1148.

Los aristócratas hispano-árabes iniciaron la revuelta contra los dominadores almorávides, a los cuales consideraban unos intrusos intolerantes que degradaban la anterior cultura refinada de los reinos de taifas andalusíes. La rebelión estalló el 1144, pero como había pasado en todas las anteriores revueltas indígenas andalusíes, carecía de coordinación y las distintas facciones se combatían entre sí, en un periodo de anarquía. La rebelión fue encabezada por Áhmad ibn Hud al-Mustansir, más conocido como Saif ad-Dawla, hijo de Abdelmálik, último rey hudí de la Taifa de Saraqusta. Inducido por su odio a los almorávides, se puso al servicio del rey Alfonso VII de Castilla. Disfrutaba de prestigio entre los andalusíes, como quiera que era el heredero de los Banu Hud.

Al estallar la revuelta, Yahya ibn Ganiya —que había sido gobernador de Valencia— comandaba los almorávides andalusíes, y había situado a su sobrino Abu Muhámmad Abd Al·lah ibn Ganiya como nuevo gobernador de Valencia, ciudad que se sublevó contra los almorávides el 1 de marzo de 1145. El 2 de mayo se hacía con el gobierno de Valencia el cadí Abu Málik Marwán ibn Abd al-Aziz, el cual encargó la defensa de las fronteras al capitán Abd Al·lah ibn Iyad. Este capitán, que reconocía la soberanía de Saif ed-Dawla, poco después se adueñó de Murcia. Mientras tanto, en Valencia Abu Málik Marwán ibn Abd al-Aziz se mostraba incapaz de gobernar y sus soldados se sublevaron y colocaron en su lugar Abd Al·lah ibn Sa'd ibn Mardanish, que ocupaba el cargo de valí de Ibn Iyad de Murcia.

Saif ad-Dawla entró a Murcia en enero de 1146, como rey de la parte oriental de al-Ándalus, y fue recibido con grandes honores por el gobernador Ibn Iyad. Después Abu Bakr, hijo de Saif ad-Dawla, acompañado del mismo Ibn Iyad, visitó Denia y Valencia, y también fueron recibidos con honores.

Sintiéndose fuerte, Saif ad-Dawla intentó deshacerse de la tutela de los castellanos, pero Alfonso VII de Castilla se había aliado ahora con Ats-Tsagrí, gobernador de Cuenca y rival personal de Saif ad-Dawla. Este último organizó un ejército comandado por el valí Abd Al·lah ibn Sa'd ibn Mardanish y formado por tropas de ValenciaAlicanteMurcia y Lorca, pero fue derrotado por los castellanos en la batalla de Chinchilla el 4 de febrero de 1146. En esta batalla murieron Saif ad-Dawla y Abd Al·lah ibn Sa'd ibn Mardanish. Ibn Iyad sobrevivió, pero fue desposeído de su señorío de Murcia por Ats-Tsagrí, que gobernó de mayo a septiembre de 1146.

Sin embargo, Ibn Iyad fue capaz de reorganizar un ejército con tropas de ValenciaAlicante y Lorca, y marchó a Murcia, donde sabedores de la venida de Ibn Iyad, se sublevaron contra Ats-Tsagrí, que moría en la revuelta. Ibn Iyad hizo la entrada triunfal en Murcia por segunda vez el 13 de septiembre de 1146. Pero un año después moría en una batalla contra los castellanos. El valí que, pese a su juventud, gobernaba Valencia de 1146 a 1147 era Muhámmad ibn Abd Al·lah ibn Sa'd ibn Mardaniš, hijo de Abd Al·lah ibn Sa'd ibn Mardanish, y futuro rey de las taifas de Murcia y Valencia, que sería conocido por los cristianos como el Rey Lobo.

Segunda taifa (1147-1171)

Los almohades, otro pueblo del norte de África, invadieron al-Ándalus a partir de mediados del siglo xii. Pero tras la experiencia almorávide, poco afortunada en tierras valencianas, no fueran bien recibidos a la zona oriental de al-Ándalus. En Valencia y Murcia Muhammad ibn Mardanis, más conocido como el Rey Lobo (1147-1172), se hizo pronto con el poder y consiguió resistir el empuje de los almohades hasta un año antes de su muerte (1171).

Muhammad ibn Mardanis, mercenario de origen incierto, que había nacido en Peñíscola, consideró a Murcia capital de sus estados y nombró a su hermano Abu al-Haŷŷaŷ gobernador de Valencia, cargo en el que estuvo desde 1146 hasta 1186. Frenó los intentos de Aragón y Barcelona por conquistar el Reino musulmán de Valencia, gracias a los tributos que se comprometió a pagar a Ramón Berenguer IV (hasta 1161) para evitar que sus tierras corrieran la misma suerte que TortosaLérida o Almería (las dos primeras conquistadas recientemente por el príncipe de Aragón y conde de Barcelona1148 Tortosa y 1149 Lérida y la segunda por Alfonso VII en 1147 con el apoyo aragonés y de la república de Génova), conquistadas recientemente. Comprometiéndose al pago de 100 000 dinares de oro, a cambio de ello Ramón Berenguer IV le apoyaría militarmente. También hizo un pacto con Pisa y Génova de diez años de duración, permitiendo el establecimiento de factorías en Valencia y Denia. Llegó a adquirir la taifa de Guadix y Baza en 1152 que previamente había atacado castellano-leoneses. En 1156-57 se declara vasallo de Alfonso VII entregando este a Ibn Mardanis varias fortalezas.29

El Rey Lobo fue un buen guerrero, pero demasiado dilapidador, y exigía demasiados tributos a sus vasallos, de forma que su hermano Abu al-Haŷŷaŷ entregó finalmente la taifa de Valencia/Murcia a los almohades (1171), y continuó él mismo como gobernador hasta su muerte el 1186.

Los almohades 1172-1228

Estandarte de la Dinastía Almohade.
Dírham almohade de Balansiya (siglo xii). Museo de Prehistoria de Valencia.

Aprovechando la inestabilidad que causó la muerte del Rey Lobo, los cristianos intentaron hacerse con Balansiya. Alfonso el Casto conquistó Teruel en 1171, e hizo una incursión a la ciudad de Valencia en 1172, ante la cual Abu al-Haŷŷaŷ, que gobernó hasta el 1186 sometido al califa almohade, le ofreció duplicar el tributo que su hermano le había pagado a los reyes de Aragón.

En 1177 los castellanos tomaron Cuenca con la ayuda de Alfonso el Casto y por el tratado de Cazola se estableció la futura delimitación de las áreas de influencia de Castilla y León y de la Corona de Aragón. En el anterior tratado de Tudilén (1151), toda Valencia hasta Orihuela y la mayor parte de Murcia, debían caer dentro la Corona de Aragón, pero según el nuevo tratado, el área de influencia de Aragón sólo llegaría a la línea Biar-Busot, que en el extremo inferior fue el límite de las conquistas de Jaime I.

El sucesor de Alfonso el CastoPedro el Católico, giró sus ansias expansionistas hacia Occitania, aun cuando consiguió poner sitio y conquistar el Rincón de Ademuz en el año 1210. La pérdida de Ademuz afecta a los almohades y es una de las razones que llevan a Muhammad an-Nasir a organizar la expedición que luego daría lugar a la batalla de Las Navas de Tolosa. Dos años más tarde se preparó el gran enfrentamiento entre cristianos y musulmanes. El califa Muhammad an-Nasir organizó una expedición de al-Ándalus y tuvo lugar batalla de Las Navas de Tolosa (1212), que acabó definitivamente con la supremacía musulmana en al-Ándalus. En esta batalla estaban confederados el rey de Castilla Alfonso VIII de Castilla, el de Navarra Sancho VII, el de Portugal, Alfonso II de Portugal, el de Aragón Pedro el Católico, las tropas de las Órdenes Militares de SantiagoCalatravaTemple y San Juan (Malta), más voluntarios europeos. Los musulmanes estaban capitaneados por Muhammad an-Nasir, hermano del futuro gobernador de Valencia Zayd Abu Zayd.

El ejército cristiano obtuvo una gran victoria el 16 de julio de 1212. Un año después murió Pedro el Católico en la batalla de Muret, y le sucedió en el trono su hijo Jaime I, que fue proclamado Rey de Aragón y conde de Barcelona en el año 1214, a la edad de seis años. Mientras tanto, Zayd Abu Zayd empezó a reinar en la zona oriental de al-Ándalus, apenas pocos días tras la derrota de las Navas de Tolosa.

Ni los almohades, ni los almorávides habían conseguido fusionar los hispanoárabes con los norteafricanos en una unidad política estable. Apenas establecidos los califas almohades, empezaron a disgregarse sus dominios. La situación de Valencia, ciudad adelantada en la frontera con los cristianos, y muy alejada de la capital almohade, motivó que sus gobernadores, Zayd Abu Abd Al·lah (de 1190 a 1213) y su hijo Zayd Abu Zayd (de 1213 a 1229) —nieto y bisnieto, respectivamente, del califa Abd Al-Mumin, fundador del imperio almohade— pudieron actuar con plena autonomía, e incluso se titularan reyes, aun cuando nunca acuñaron moneda nai negaran su sumisión al emperador almohade.

El 1224 Jaime I pide ayuda a los nobles de la Corona de Aragón para iniciar la conquista de Valencia, desde TeruelZayd Abu Zayd pidió una tregua al rey. Este aceptó a cambio de la quinta parte de las rentas de Valencia y Murcia. Para quitar presión, en 1225, decide hacerse vasallo del rey castellano Fernando III. Durante el verano de 1225Jaime I intentó apoderarse del castillo de Peñíscola, pero los nobles aragoneses le dieron la espalda y fracasó.

Con Zayd Abu Zayd, último gobernador almohade del Valencia, (gobernador de las regiones de ValenciaDeniaJátiva e indirectamente de Murcia), empieza una rebelión indígena antialmohade a la región de la región oriental de al-Ándalus, encabezada por Ibn Hud al-Djudzaní, que se apoderó de Murcia en 1228 y dominó las regiones de OrihuelaDeniaGandíaJátiva y Alcira, esto es, la mitad sur de la región de Valencia. Ibn Hud al-Djudzaní sitió también la ciudad de Valencia, pero no pudo tomarla, porque la ciudad y los dominios al norte esta se mantuvieron fieles a Zayd Abu Zayd. En 1227 Zayd Abu Zayd reconoció a al-Ma´mūn, anterior gobernador de Córdoba y Sevilla, como califa almohade. En 1228 recupera los castillos de Villahermosa y Bejís, plazas del norte valenciano ocupadas anteriormente por los aragoneses.

 

En 1229, Zayyán, nieto del Rey Lobo y nacido en Onda se convirtió en rey de Valencia (Málik Balansiya), al destronar al gobernador almohade Zayd Abu Zayd y restaurando de esta manera la Taifa de Valencia. Zayd huyó de la ciudad, llegó a la Corona de Aragón, se convirtió al cristianismo, juró lealtad al rey Jaime I y se convirtió en su vasallo. El monarca destronado dio a Jaime I de Aragón el casus belli que estaba buscando desde hacía algún tiempo para la conquista del reino de Valencia.